Smart City, Casilla de Costa y la vivienda sostenible

Los tiempos cambian y con ello lo que entendemos por «ciudad», pues ya no se entiende únicamente al conjunto de edificios y calles regidos por un Ayuntamiento. El concepto de Smart City nace para referirse a una ciudad:

  • Más sostenible en términos económicos y medioambientales
  • Más eficiente en el uso de la energía y la gestión de la ciudad
  • Más atractiva para el ciudadano y el visitante
  • Más participativa en la vida pública y el gobierno.

La Smart City o Ciudad Inteligente se rige en pro de varios objetivos

  • Mejorar la eficiencia y sostenibilidad de la ciudad
  • Modernizar sus políticas
  • Fomentar la calidad social y económica
  • Maximizar la inclusión social
  • Reducir los residuos y molestias

 

En materia de construcción

Estas ciudades también incluyen sistemas novedosos en los que se combina eficiencia energética con un importante beneficio para las personas. Los revestimientos vegetales en fachadas, por ejemplo, utilizan sistemas inteligentes para la gestión del riego de jardines verticales adaptando los recursos energéticos a las necesidades climáticas gracias al análisis y gestión de datos.

 

La Smart City y Casilla de Costa

Otros ejemplos de prácticas activas en las Smart Cities para una construcción eficiente y sensible son los aplicados en la urbanización de Casilla de Costa. Aprovechando la energía térmica del viento característico en la isla de Fuerteventura la transforma, a través de una caldera de Aerotermia, en agua caliente sanitaria para cada residente. De esta forma no solo se minimiza el impacto medioambiental, sino que se reduce el consumo energético y económico.

El  aislamiento es esencial también para obtener edificios energéticamente eficientes. La fibra de lana de roca en los cerramientos o la rotura de puente térmico, para las ventanas, son elementos elegidos por su alta resistencia térmica para ofrecer viviendas mucho más eficientes.

Una buena ventilación es un factor importante. La entrada de aire a temperatura inferior a la de confort favorece la disipación del calor acumulado en la masa térmica. Así se descarga térmicamente la vivienda y actúa también sobre la sensación de confort de los residentes.

Al mismo tiempo, el diseño de cada vivienda en Casilla de Costa busca optimizar el empleo de la luz natural, por eso se instalan acristalamientos de grandes dimensiones en los acceso a las terrazas y dormitorios. Este aprovechamiento de la luz conlleva también un ahorro energético importante y contribuye de manera fundamental al confort lumínico, por tanto, a la calidad ambiental de las viviendas.

El desarrollo de las Smart Cities son responsabilidad de todas las empresas de construcción y usuarios a nivel particular. Entre todos se puede minimizar el impacto sobre el entorno y conseguir una mayor eficiencia energética. Debe convertirse en una prioridad a la hora de marcar el diseño, el estilo y la practicidad de cada vivienda sin por ello renunciar a la estética y comodidad de lo que se desea.

 

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